
Soy María Flor, artista y orfebre.
Desde chica sentí la necesidad de crear o transformar con lo que tenía a mi alrededor: cambiaba ambientes, creaba objetos decorativos, cosía o tejía aquello que quería y no encontraba. El hacer con las manos fue, desde siempre, una forma natural de expresión.
Siempre fui muy habilidosa con lo manual, lo artesanal y la decoración.
En 2012 comencé a formarme en el oficio de la orfebrería, aprendiendo en distintos talleres y profundizando una relación cada vez más cercana con el metal y sus posibilidades.
En 2019 me recibí como Profesora de Artes Visuales, con especialización en Escultura, en REA. Durante algunos años ejercí la docencia en escuelas y, en la actualidad, doy clases de orfebrería mientras desarrollo mi producción artística personal, la mayor parte del día la paso en mi taller.
Mi trabajo se construye en el cruce entre arte, oficio y sensibilidad, explorando los desafíos que me propone el metal tanto desde la joyería como desde los objetos escultóricos y móviles. El interés no está solo en la forma, sino en el umbral que se produce entre la materia y el vacío, entre lo que permanece y lo que se desplaza.
Así, las obras proponen una experiencia de contemplación activa: una pausa donde el movimiento mínimo revela la fragilidad y la armonía de los vínculos.